TRINCHERAS, SONORA

... El territorio del municipio estuvo habitado originalmente por el grupo étnico de los pimas altos. Fue fundado en 1775 por el capitán Bernardo de Urrea, con categoría de presidio militar, habiéndosele llamado sucesivamente Santa Gertrudis de Altar y Nuestra Señora de Guadalupe de Altar. Por decreto del 5 de septiembre de 1828 la Legislatura del Estado de Occidente le dio el nombre de Villa Figueroa, en honor del general José Figueroa, comandante general de Sonora y Sinaloa, quien acababa de someter al orden a la tribu yaqui, y el decreto del 10 de septiembre de 1932 le confirmó su nombre actual de Villa de Altar. Tuvo sus primeros ayuntamientos en 1814 y 1820. Durante el siglo XIX, Altar fue sucesivamente cabeza de partido y cabecera de distrito. Con jurisdicción sobre los actuales municipios de Caborca, Oquitoa, Tubutama, Sáric, Pitiquito, Puerto Peñasco y San Luis Río Colorado. Constituye un plano inclinado de 400 a 200 metros de altura,que va descendiendo en dirección a la costa del Golfo de California, cortado por varias serranías al norte y al oeste, de hecho el 45 porciento del territorio corresponde a zonas planas, el 25 a zonas semiplanas y el restante 30 porciento a zonas accidentadas. Su idrografía la constituyen el rio altar, los arroyos el humo, el plomo, el coyote, el sásabe, el río seco y el muchachito, los cuales solo tienen caudal en época de lluvias

Ecosistema

Flora

La mayor parte del municipio esta constituido por matorral desértico microfilo, cuyas especies mas importantes se encuentran diseminadas por todo el territorio y principalmente en el norte del municipio, donde se encuentran las nopaleras, y cardenales y garambuyos.

Fauna

La fauna del municipio la constituyen las siguientes especies: Anfibios; como el sapo, sapo toro, reptiles, tortuga del desierto, cachora, camaleón, culebra, chirrionera, víbora sorda, puma, lince, coyote, jabalí, mapache, tejon liebre, conejo, zorra, ardilla, entre otros.

Cerro de Trincheras

Cerro de Trincheras es uno de los yacimientos arqueológicos más relevantes en el noroeste de Sonora, y es el sitio epónimo de la cultura de Trincheras. Se trata de una aldea ocupada durante la fase Trincheras IV, aproximadamente entre los años 1300 y 1450 de la era común. Los ocupantes del lugar construyeron en las laderas del cerro más de 900 terrazas, la mayor parte de ella de 13 a 30 metros de longitud, aunque algunas llegan a medir más de trescientos. Sobre las terrazas se encuentran construcciones de piedra con planta cuadrangular y circular que alcanzan hasta un metro de altura. Los habitantes de la aldea de Cerro de Trincheras practicaban el cultivo del maíz, el frijol, el algodón y el magüey. Sin embargo, nunca abandonaron del todo el modo de producción basado en recolección y cacería. Las dos edificaciones más notables son llamadas La Cancha y El Caracol. La primera consiste en un rectángulo de esquinas redondeadas ubicado en la base del cerro y parece haber funcionado como espacio ritual de uso comunitario. La segunda, ubicada en la plaza en el oriente de la cima, es una construcción cuyos muros semejan un caracol y se encuentra rodeada por estructuras circulares. Su ubicación y el difícil acceso hacia él sugieren que se trataba de un espacio reservado a un grupo muy pequeño de personas. De acuerdo con los equipos de arqueólogos que han investigado en el yacimiento, Cerro de Trincheras debió ser un centro de importancia regional tan relevante como Paquimé en el oeste de Chihuahua, y señalan que la región de Trincheras muestra una relación más fuerte con la cultura de Paquimé que con el área hohokam, a pesar de la cercanía. Uno de los primeros europeos en conocer Cerro de Trincheras fue Juan Mateo Mange, quien llamó trincheras a los muros construidos en las laderas del cerro, creyendo que se trataba de edificaciones con propósitos bélicos. Mange llegó a la región en el siglo XVII, cuando la aldea estaba abandonada. Los pobladores de la región del valle del Magdalena para esa fecha eran los pimas y los pápagos